Fake news y rumores: la importancia de la información

Estamos viviendo una situación de confinamiento donde nuestra vida social y profesional ha pasado al entorno digital a la fuerza, sin paños calientes y sin periodos de transición. Este contexto nos ha obligado a familiarizarnos con herramientas nuevas y a usar mucho más las que conocíamos. No queremos dejar de ver la parte positiva en esto y el cambio que generará en el ecosistema empresarial haciéndolo más flexible.

 

La situación en la que estamos ha generado un aumento en el tráfico de datos que no hemos vivido nunca antes y que ha llegado para quedarse. Hemos llegado a tal punto, que muchos servicios de streaming han tenido que bajar la calidad de sus productos para que los servidores no se colapsen.

Durante la primera semana de estado de alarma, todos y todas recibíamos mucha información, sobre todo a través de Whatsapp. Parte de ella estaba creada por el mero entretenimiento, pero otra tenía otro fin: para generar inquietud.

 

Las primeras cifras importantes de contagios, las primeras medidas del Gobierno y las primeras noticias de otros países nos fueron llegando en forma de mensajes de nuestros contactos. Lo peligroso es que damos por supuesto que nuestros contactos manejan información verídica, no nos molestamos en verificar y compartimos de inmediato sin reflexionar, muchas veces, casi sin leer. Así fue como recibíamos información sobre un médico de Milán que aconsejaba que dejáramos los zapatos fuera de casa porque el virus sobrevive hasta 9 horas en las suelas, que Mercadona iba a vender sólo 500 productos básicos, que no sé cuántos hospitales estaban saturados y un sinfín de informaciones falsas.

 

Pero ¿cómo se originan los rumores? Allport y Postman (1967) fueron los primeros en investigar qué es un rumor y cómo se origina. Según los mismos, un rumor es una narración de hechos, creíble o factible de ser creíble.

 

Lo que hace que los rumores se extiendan rápidamente es su facilidad para ser creídos y también nuestra necesidad de creerlos para sentir que manejamos la situación o que tenemos información y poder sobre ella. Por este motivo, ni nos planteemos si la información que nos llega es verídica o no. A este hecho hay que sumarle la aparición de las RRSS y demás herramientas de comunicación instantánea y voilá: entran en juego lo que hoy en día se llaman fake news.

 

Las fake news se definen como bulos que asemejan a noticias reales, que hoy en día se distribuyen por medios digitales (muchas veces incluso prensa digital) y cuyo objetivo es la desinformación.

 

Es muy importante comprobar la información que nos llega y no es tan difícil. Desde Evoluciona recomendamos que antes de pasar una información se consulten fuentes oficiales. Si es relativo a empresas, lo más rápido suele ser el perfil oficial en Twitter. Las RRSS son lugar de propagación de rumores, pero también son muy rápidas para desmentirlos.

Lee con atención la información que te llega y contrasta. Si tienes dudas, mejor no lo compartas.